10 Claves para jugar con tu gato

 

1. Los gatos cachorros utilizan el juego para explorar el territorio, pero también para desarrollar sus habilidades cognitivas y cazadoras. El juego del cachorro felino es, por tanto, esencial para que crezca sano.

 

2. Los gatos adultos también necesitan jugar, y mucho. Un felino que cumple el año de edad puede sentir una paulatina inercia a reducir su actividad física. Sin embargo, los juegos le ayudan a estar en forma y a no padecer sobrepeso (un problema que sufren seis de cada diez gatos domésticos).

 

3. Las malas conductas del gato pueden ser señal de aburrimiento del felino. Cuando araña los muebles, se come las plantas o desarrolla ligeras conductas agresivas (como morder los talones de su dueño) puede estar solo avisando de que está teniendo lo que llamamos escaso enriquecimiento ambiental. Esto puede conllevar a la larga numerosos transtornos como patologías urinarias, dermatológicas, etológicas, endocrinas, etc.

 

4. Los gatos son cazadores, una actividad a la que dedican tiempo y ganas cuando viven en libertad. Un gato caza aunque no tenga hambre, de manera instintiva. Aprovechar esta conducta será la clave para lograr que el gato casero corra y persiga los juguetes.

 

5. Prefieren los juguetes pequeños, como los que simulan ser ratones para gatos, frente a los de gran tamaño, porque pueden cazarlos mejor (tienen lo que se denomina “tamaño presa”).

 

6. Los juguetes interactivos para animales, como los que cuelgan de palos y cuerdas que simulan ser una caña de pescar, están entre los preferidos de los felinos. Y permiten pasar largos minutos de diversión saludable con el gato.

 

7. Para los gatitos es muy importante derivar la conducta de caza de manera que no nos muerdan pies y manos al movernos por la casa. Por ello hay que facilitarles el juego con juguetes que se muevan y estimulen en ellos esta conducta. Hay que jugar con ellos todos los días en la fase de más actividad del animal (normalmente la tarde- noche). Les encantan las cosas que cuelgan y las que se mueven rápido por el suelo, pero es muy importante que no contengan hilos o cuerdas que puedan tragar, ni plásticos tóxicos.

 

8. Los gatos juegan en solitario, pero también necesitan pasar tiempo de juego con sus dueños o amigos de dos piernas. Los veterinarios recomendamos dedicar un mínimo de 30 minutos diarios a jugar con el gato.

 

9. Los juguetes utilizados en las sesiones lúdicas con el gato deben recogerse una vez que termina la diversión compartida con su dueño. De este modo, no solo se logrará que no cojan polvo en la esquina sino que, además, incrementará el interés del animal por el objeto en su próxima sesión.

 

10. Cada gato tiene un tipo de juguete preferido y una forma de utilizarlo que le resulta más estimulante. No hay que desesperar si no se acierta a la primera. La tarea del dueño es descubrir estas dos claves y aprovecharlas para disfrutar de largas horas de disfrute saludable con su peludo amigo de cuatro patas. ¡A jugar!