La filariosis o "gusano del corazón" (Dirofilaria immitis) es un parásito transmitido por un mosquito (Anopheles), y debe su nombre a que parte de su ciclo se desarrolla en el interior de los grandes vasos sanguíneos y las cámaras del corazón (ventrículos) de los perros.

 

Inicialmente el mosquito transmite la larva microscópica al picar al animal, y ésta derivará en la fase adulta, en la que el parásito puede llegar a medir 30 cm. Machos y hembras se aparean en el sistema circulatorio del huésped, produciendo microfilarias que serán succionadas de nuevo por otro mosquito.

 

Estos nematodos o "gusanos redondos" no suelen dar síntomas hasta que no han crecido en tamaño y número, por ello se considera una enfermedad "silenciosa", así que pueden estar alojados en el huésped mucho tiempo sin dar señales externas. Cuando los síntomas se producen se puede ver insuficiencia cardiorrespiratoria (intolerancia al ejercicio, fatiga, ahogo, edemas periféricos, etc.). Tradicionalmente uno de los animales más afectados es el perro, aunque también hay casos en gatos y otros mamíferos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El mosquito transmisor suele estar activo todo el año en las zonas donde vive, por ello se recomienda prevenir siempre que nuestras mascotas se desplacen a los puntos de más riesgo (costa mediterránea, Baleares y Canarias, costa atlántica, Extremadura, Salamanca, Guadalajara...). Podéis ver en el mapa las zonas más calientes, aunque por desgracia no es una "foto fija", ya que con el cambio climático los Anopheles se están extendiendo a zonas no históricas.

 

La prevención es la clave, así que os recomendamos que consultéis con la clínica veterinaria siempre que os vayáis a desplazar a estas zonas, sobre todo ahora en época estival.

Filaria: el "gusano del corazón"